Xiaomi Mi True Wireless, los auriculares «independientes» sin cable, llegan también a España: éstos son su precio y disponibilidad

Xiaomi Mi True Wireless, los auriculares

Xiaomi se subió al carro de los auriculares sin cable con caja de carga, muy estilo Airpods de Apple, con sus Mi AirDots y siguiendo con los Mi True Wireless que ahora llegan a España. Lo hemos sabido tras asistir a un evento en el que han desvelado la llegada de otros productos que ya conocíamos y alguna novedad.

Una propuesta encarada a los usuarios más itinerantes que prefieran auriculares sin cables y más pequeños y prácticos. Prometen reproducción de audio de alta calidad y hasta 10 horas de reproducción de música de manera continuada. Repasamos las características y comentamos la información para adquirirlos en España.

Ficha técnica de los Xioami Mi True Wireless

Características Xiaomi Mi True Wireless
Unidad de diafragma 7 milímetros, imán neodimio
Impedancia 16 ohmios
Tipo In-ear inalámbricos
Conexión Bluetooth 4.2
Compatibilidad iOS y Android
Tiempo de carga 1 hora aprox. para carga completa (según el fabricante)
Autonomía Hasta 3 horas una carga, hasta 10 horas con caja (según fabricante)
Carga del estuche USB tipo C
Extras Cancelación de ruido, resistencia al agua IPX4, soporte para códec AAC
Peso 5,8 gramos por auricular (con estuche 58 gramos)
Precio 79,99 euros disponibles a partir del día 13 de junio

Control táctil e independencia

Pensados para que su uso sea cómodo e intuitivo, los Mi True Wireless cumplen con su nombre y no necesitan ningún cable para su funcionamiento, ofreciendo una conexión sencilla al hacerlo automáticamente al dispositivo vinculado cuando se abre el estuche. Un contenedor que además es una base de carga, ofreciendo así algo más de autonomía sin necesidad de tener un enchufe cerca.

Otra característica llamativa es que la reproducción de música se detiene automáticamente cuando uno de los auriculares se retira del oído, y también puede funcionar de forma independiente para responder llamadas telefónicas. Prometen unos controles táctiles intuitivos, con los que poder reproducir, pausar música, responder, finalizar llamadas o activar asistentes de voz, de modo que dos toques en el auricular derecho sirven para activar y detener la reproducción, dos en el izquierdo llamarán al asistente de voz y tres segundos pulsando el botón de encendido servirán para apagar la cancelación de ruido.

Xiaomi Mi True Wireless 01

En cuanto a la autonomía, lo que comenta el fabricante es que la autonomía media es de 10 horas con un uso continuo y con la caja de carga. La carga completa se realiza en una hora, ofreciendo hasta tres horas de autonomía con ello (sin contar con la caja).

En cuanto a la conectividad, los Mi True Wireless disponen de Bluetooth 4.2 y son retrocompatibles, pudiendo conectarse a cualquier dispositivo con esta conexión y siendo compatibles tanto para iOS como para Android. Si estamos más de 30 minutos sin usarlos, los auriculares se apagan automáticamente con el fin de ahorrar batería.


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Precio y disponibilidad de los auriculares Mi True Wireless

Mi True Wireless Earphones estarán disponibles desde mañana día 13 de junio a un precio de 79,99 euros, en en mi.com y Mi Stores. Hoy también han aprovechado para anunciar la disponibilidad del Xiaomi Mi 9T, la Xiaomi Mi Smart Band 4 y el patinete Mi Electric Scooter Pro en el país europeo.

Xiaomi Mi True Wireless 03

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Anna Martí

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Tras cinco temporadas, ‘Black Mirror’ necesita unas vacaciones y buscar nuevos terrores e inquietudes

A mediados de los ochenta, la humanidad vislumbró el fin de los tiempos. Con apenas dos meses de diferencia, James Cameron y Michael Crichton estrenaban 'Terminator' y 'Runaway: Brigada especial', dos pesimistas relatos sobre el futuro que nos tocaría vivir en compañía de mentes artificiales ideados para hacernos la vida más fácil pero que, en un momento de flaqueza, lo único que hicieron sencillo fue exterminarnos a todos. Entre los dedos de las manos Por desgracia, lo único que la industria del entretenimiento sacó en claro de esos dos títulos, más allá de los peligros letales de las inteligencias artificiales es que no hay nada con más filón que un cíborg. Sería Richard Stanley con su película de culto 'Hardware: programado para matar' quien mejor entendería el verdadero peligro. Tal vez aquella coproducción entre Reino Unido y Estados Unidos fuera un punto de inflexión en el Charlie Brooker de 1990. Primero en Channel Four, donde debutó en la ya lejana navidad de 2011 con un formato de tres episodios autoconclusivos e independientes, y luego en su salto al streaming mainstream de Netflix, la paranoia de Charlie Brooker nos hizo reflexionar con su sombrío y descorazonador mensaje neoludita. Unas veces más afortunado o más certero, el inicio de 'Black Mirror' fue un gran aviso sobre el peligro de la tecnología. Pero como decía Penélope Cruz en 'Todo es mentira', no todo puede ser perfecto, y al igual que la tecnología se nos iba de las manos en la ficción distópica que proponía este "pirado" británico, la calidad de las propuestas se vio mermada en favor de la productividad. En Xataka "Si buscas un teléfono que refleje tu personalidad, estás enfermo": así es Charlie Brooker, la mente tras 'Black Mirror' Brooker, artífice de casi la totalidad de píldoras, pasó de tener todo el tiempo del mundo a tener unos plazos mucho más cortos para crear sus locuras y, además, multiplicar la producción. Y eso no hay cerebro de artista que pueda salvarlo. A pesar de que su paso a Netflix nos ha dejado títulos notables, como 'MetalHead' o 'Black Museum' (o el 'San Junipero' ese que tanto os gusta), lo cierto es que la serie y su espíritu ácido han ido disminuyendo hasta hacernos caminar en círculos en el mismo laberinto una y otra vez. Con tanto microchip en la sien uno ya no es capaz de diferenciar 'The Entire History of You' de 'Arkangel'. Del bisturí a la brocha gorda Durante sus dos primeras temporadas, no lo olvidemos, también hubo altibajos. Si 'The National Anthem' fue una excelente llamada de atención para desviar nuestra mirada a ese interesante experimento, 'Fifteen Million Merits' o 'The Waldo Moment' eran propuestas mucho menos interesantes. Lógicamente, capitulazos como 'White Bear' o 'The Entire History of You' sí supieron inquietar y hacernos pensar sobre nuestro día a día. En Espinof Todos los episodios de 'Black Mirror' ordenados de peor a mejor El salto al mainstream y doblar la producción tuvieron sus consecuencias, y no tardamos demasiado en empezar a pagarlas. El certero debut en Netflix con 'Nosedive' fue diluyendo la magia que prometía a través de episodios algo más vulgares que derivaron en dos de los capítulos más aburridos de su legado: 'Men Against Fire' y 'Hated in the Nation', dos propuestas mediocres con fantasías más dignas de un telefilm de SYFY que del prestigioso origen de 'Black Mirror'. Como si alguien se hubiera dado cuenta del bajón, la cuarta temporada mejoró y supo repartir méritos de manera más regular y consistente, a pesar de que la amenaza tecnológica ya caía en lo fácil. 'USS Callister' es un episodio francamente memorable, pero parece salido de otra serie más sencilla. Por su parte, 'Arkangel' y 'Crocodile' sufrían de ese mal conocido como "soy incapaz de diferenciar uno del otro" que tanto acusa la serie cuando se encuentra en horas bajas, algo que supo solucionar en una excelente tripleta final con 'Hang the DJ', secuela espiritual de la historia de tu vida; 'Cabeza de metal', el episodio que, por qué no, demostraría que Brooker sí entendió la película de Richard Stanley y el cierre más autoreferencial imaginable con 'Black Museum', otro de los grandes episodios de la serie. Parece mentira que aquella puya sutil (aunque farragosa) que fue la primera temporada de la serie haya derivado en explícitas puestas en escena que bordean el ridículo más allá de ser una mejor o peor idea. Algo que se lleva la palma en el primer episodio de la quinta temporada, 'Striking Vipers', un muy poco sutil ejercicio en las antípodas de 'Moonlight', por poner un ejemplo. Digamos que aplicar la narrativa del juego de combate no era la mejor opción. Más chips en las sienes y un mensaje un tanto difuso para venir de parte de alguien que conoce los videojuegos y que se dio a conocer escribiendo sobre ellos en prensa escrita y televisión. Pero lo peor de todo no es la flojísima premisa, con un punto de partida naíf y desfasado, lo peor del episodio tampoco es lo blanda que resulta la amenaza artificial: lo peor de todo es que resulta horriblemente previsible. 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